Tras esta introducción, que nada aporta a la humanidad, aprovecho la coyuntura para mostraros un vídeo de Takeshi Kitano (en tiempos se hacía cola en los antiguos Alphaville -ahora Golem- para ver sus pelis) bailando claqué. Kitano es grande, muy grande. Y la versión del Stand By Me de Ben E. King (coautor de su letra) también. Y el vacío que dejó River Phoenix, del que me enamoré perdidamente siendo una tontucia chicuela, en Cuenta conmigo, es ¡gigantesco! ¿Quién no compró con su paga el vinilo de su banda sonora? ¿O te la grabó tu ex amiga del alma en una cinta de cassette?
“Resulta siempre muy perturbador descubrir un hábito social dominante allí donde uno creía ver la marca de su propia singularidad. Perturbador e incluso decepcionante”.
Qué grandioso abrir el buzón y entre facturas, multas y antiestéticos panfletos encontrarte un sobre, que contiene un libro, que contiene una nota: “Descubrí esta novela a través de una amiga y por alguna razón mientras la leía, me acordaba de ti. ¿No la habrás leído?…”
La elegancia del erizo, editada por Seix Barral en el 2007 y todo un fenómeno de ventas en Francia, es una apología de la Amistad, el Amor y el Arte (no sólo en un cuadro de Vermeer, sino en la búsqueda de la belleza en el mundo al alcance de cualquiera). Una visión que complementa la tesis de Alejandro Jodorowsky: el Arte sólo es válido por su valor curativo, por su capacidad para poder sanar.
Muriel Barbery, nacida en Casablanca en 1969 y profesora de filosofía, apunta su metralleta hacia los mediocres, intelectuales, pijos-progres, burguesía adinerada, culturetas de moda, ¿hacia ella misma?. Sus personajes -en ocasiones con una pedantería colosal-, desean aparentar lo que no son, disfrutando en soledad de lo que realmente llena sus vidas.
En París, en el número 7 de la calle Grenelle, vive Renée, de 54 años. Es la portera desde hace 27 . Afirma “no tener estudios, ser pobre, discreta e insignificante”. A Renée le gustan las pelis de Ozu, es una enamorada de las obras de Tolstói (su gato se llama Leon) y considera Blade Runnercomo “una obra maestra de la distracción de primera categoría”. Los martes y los jueves a las 14.00h., su única amiga, una asistenta con inclinación por el refinamiento, la visita para tomar un té.
Paloma, de 12 años y familia rica (padre diputado y ex ministro), habita uno de los ocho pisos de lujo del edificio. En el colegio trata de pasar desapercibida plasmando su insólita inteligencia en su Diario del movimiento y en sus Ideas Profundas, que el lector lee entre sonrisas y asentimientos aunque destile un olor de pretenciosidad infinita de la escritora Barbery. Al comienzo del libro Paloma pone fecha a su suicidio, será el día de su cumpleaños.
Pero ¿qué pensarían de su creadora Renée (mi favorita) y Paloma? ¿La invitarían a un té en la portería? Barbery ya nos ha enseñado sus cartas. La portera y la niña se sentirían demasiado incómodas a su lado. La adaptación cinematográfica, El Erizo, está al caer, Alta Classics la distribuirá en el 2009. Si vas a leer el libro (recomendado) mejor no ver el tráiler.
Gracias por el libro, Nuria. Tenemos que tratarnos de usted, también la descubrí entre sus páginas.
Ah! El portero de mis padres, Félix, lee a Tolstoi.